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El
departamento del Beni de Bolivia, tiene
213.564 km² y 451.697 habitantes. Su capital es
Trinidad. Limita al norte con el departamento de
Pando y la república de Brasil; al este con Brasil y
; al sur con Santa Cruz, Cochabamba y La Paz; y al
oeste con La Paz y Pando. El Beni fue el centro de
una importante civilización precolombina, conocida
como Cultura Hidráulica de las Lomas. Desde más o
menos 4000 años adC. (probablemente antes: el dato
actual se basa en las cerámicas datadas) hasta el
siglo XIII, la región fue asentamiento de
importantes grupos humanos organizados en sociedades
preestatales (en algunos casos muy centralizados),
definidos como cacicazgos, potentados locales. El
sistema se basaba, ambiental y económicamente, sobre
el uso de específicas características ambientales
(uso de plantas acuáticas como fertilizantes y
gigantescos sistemas de pesca) y en la construcción
de grandes obras hidráulicas que permitían la
conexión entre los varios núcleos humanos en
cualquiera estación, los cultivos también en la
época de inundaciones (por esto la creación de
campos de cultivo elevados visibles aun hoy en día
desde el aire), de terraplenes, diques, canales y
lagunas con función viaria y de pesca.

De
acuerdo con la actual Constitución Política de
Bolivia, la máxima autoridad del Departamento es el
Prefecto, similar a un Gobernador, pero con
funciones restringidas. Desde 2005 el Prefecto es
elegido por voto popular directo para un término de
5 años (anteriormente el cargo era designado por el
Presidente de Bolivia). De la misma forma, el
Departamento del Beni cuenta también con un Consejo
Departamental (similar a una legislatura
departamental, pero con funciones restringidas) de
12 miembros llamados Consejeros. Cada provincia
beniana recibe un mínimo de 1 consejero, siendo los
consejeros restantes asignados de acuerdo al número
de habitantes. La elección de los consejeros
corresponde por ley a los municipios. A partir de
2010 se le elige un gobernador y una asamblea
legislativa departamental, en concordancia con lo
establecido en la nueva constitución boliviana.
El Beni
tiene un clima tropical húmedo, con una
precipitación media anual entre 1.000 y 4.000 mm. El
ambiente es caluroso en general. La temperatura
promedio oscila entre 22 y 28 grados. En ciertas
temporadas, el territorio del Beni es surcado por
vientos fríos del sur que producen descensos bruscos
de temperatura. Estos vientos son conocidos como
"surazos". Introducida a comienzo del siglo XVII por
los jesuitas, sea quizás la ganadería la actividad
económica más importante del departamento. Se trata
de una ganadería extensiva que ocupa la sabana
natural, y su grande diversidad de pastos naturales,
para la producción principalmente de carne. Hay más
de tres millones de cabezas de ganado en el Beni.

La
agricultura tiene un prioritaria importancia para la
subsistencia de la población rural. Aunque el clima
es favorable, los suelos no son muy productivos. Los
cultivos principales, algunos de estos originarios
de la región, son la yuca, maíz, plátano, arroz (en
los últimos años cultivados también en forma
industrial en la sabana), frutales, etc. En los
bosques del norte y este del departamento se
recolecta la castaña o almendra (nombre comercial
nuez del Brasil) obtenida del árbol Bertholletia
excelsa, del cual el departamento del Beni, junto al
limítrofe departamento de Pando, es el principal
productor mundial. La pesca representa otro
importante sector productivo, orientado siempre más
hacia la venta fuera del departamento o la
exportación. La caza de lagarto, Caiman crocodylus,
para la obtención de cuero, legalizada por cupo
anuales hace algunos años, se ha convertido en otra
actividad económica importante dirigida casi
exclusivamente hacia la exportación (Italia y
Francia principales importadores). Lamentablemente
son escasos los controles sobre el respeto de los
cupos de caza. Para la economía de subsistencia es
también importante la caza de animales silvestres.
Aunque se ha establecido la presencia de varios
minerales, sobre todo en el área occidental del
departamento, solo la extracción de oro tiene
importancia en el sector minero (serranía de San
Simón). Los bosques del Beni poseen una muy gran
variedad de maderas preciosas que van desde la
liviana madera balsa hasta el cuchi, del que es tan
duro como el acero.
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