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Jutiapa es uno de los 22 departamentos de la República de
Guatemala, ubicado a 124 km de la capital, es
bastante montañoso y cuenta con playas turísticas al sur del
departamento. Su clima es muy diverso entre cálido y
templado. Su cabecera departamental es Jutiapa y limita al
norte con los departamentos de Jalapa y Chiquimula; al sur
con el departamento de Santa Rosa y el Océano Pacífico y al
este con la República de El Salvador Cuenta con una
población de 489.085 habitantes. Jutiapa es habitado en su
mayoría por descendientes Europeos y Africanos. La mayoría
de su población es de raza ladino o (mestizo) no indígena.
Su extensión territorial es de 3.219 km2. Este departamento
como ya fue mencionado antes, está ubicado al sur-oriente la
República de Guatemala, colinda al norte con los
departamentos del Jalapa y Chiquimula, al Oeste con Santa
Rosa; al Sur con el Océano Pacífico; al este con la
república de El Salvador. Está situado a una altura media de
906 msnm. La cabecera departamental de Jutiapa (la cual es
la ciudad que lleva el mismo nombre), dista de la ciudad de
Guatemala 118 km. El 19 de febrero de 1936, Francisco Amado,
Jefe Político del departamento de Jutiapa, rindió su informe
a la Secretaría de Gobernación dando cuenta de la marcha
administrativa de la jurisdicción a su cargo. Entre otras
cosas, el señor Amado hacía constar que en su visita
ordinaria a estos municipios localizaron 9 monolitos de
piedra labrada y se ordenó su traslado a la capital, con
destino al Museo Nacional. También encontraron piezas de
cerámica que fueron remitidas a la Secretaría de Educación.
El sitio descrito por el funcionario de la época,
corresponde a un asentamiento del período Clásico, compuesto
de una pirámide central y una plaza, de acuerdo a la
explicación de los arqueólogos que lo han conocido. Según
los registros del Instituto de Antropología e Historia, el
asentamiento está orientado al aprovechamiento de los ríos
de la región, como el Paz, el Margarita y sus afluentes.
Estos ríos forman un conjunto con el Canal de Chiquimulilla
que permitía la navegación en las áreas costeras del
Pacífico, lo que posibilitaba el aprovechamiento de la
biodiversidad terrestre y acuática.

En el
extremo suroriental del país, en donde la cordillera
volcánica termina su recorrido por tierras guatemaltecas, se
estira entre los montes y el mar, el departamento de
Jutiapa. Su posición, apretada contra la línea de levante,
le otorga el privilegio de recibir al sol naciente; por eso
es llamado: “la cuna del Sol”. La cadena orográfica del sur
de Guatemala, la cordillera volcánica, que se extiende a
todo lo ancho, forma un monumental espinazo de conos. Es un
verdadero eje de fuego. Pero es en Jutiapa en donde la
preeminencia de la condición volcánica se manifiesta con
excepcional vigor y agradable diversidad. Ahí, los conos
volcánicos no sólo se encuentran por montones; están,
también, asociados a multitud de lagunas y lagunetas. Los
orígenes de esta superficie deben buscarse en tiempos
remotos, entre 3 y 8 millones de años, durante los períodos
que los geólogos llaman Mioceno y Plioceno, de la época
Terciaria, y otra parte en tiempos más recientes, de menos
de dos millones de años, durante la época Cuaternaria. El
potente vulcanismo de las edades Terciarias se distingue,
ahora, por la intensa erosión del terreno. El poderoso
vulcanismo no sólo formó edificios volcánicos, también
despedazó muchos de ellos. Esto, debido a que el fragor fue
de inusitada intensidad, porque hubo explosiones
catastróficas que hicieron reventar cierto número de conos y
hasta la superficie misma del suelo. De esa manera, los
campos se llenaron de cráteres explosivos y de grandes
depresiones circulares que los geógrafos llaman calderas.
Paulatinamente, muchas de estas oquedades capturaron
significativas cantidades de agua, formando así lagos,
lagunas y lagunetas. En nuestros días, el paisaje de Jutiapa
resulta particular. Debido a que forma el final guatemalteco
de la cordillera volcánica, que desciende del poniente a la
parte oriental. Sus tierras se ubican a altitudes medias
entre 500 y 900 metros, mientras que en el extremo opuesto
lo están entre 2,000 y 3,700. Los escenarios están plagados
de pequeños conos alineados, de montes cónicos, de cráteres
y calderas de filiación volcánica.

Dentro de
buen número de conocidos destinos turísticos se encuentran
los siguientes: Lago de Güija: El mayor de los lagos
orientales. Su espejo de agua se halla, figuradamente, roto
por la línea fronteriza que separa a las Repúblicas de
Guatemala y El Salvador. Todo el ambiente que lo rodea es
caluroso y muy seco, por lo que el lago representa una
fresca posibilidad de nadar, bañarse, pasear a sus orillas,
pescar, o bien, organizar un delicioso almuerzo campestre.
Laguna de Atescatempa: Es dueña de una extraña
hermosura. Muchas personas, locales y foráneas, se sienten
particularmente atraídas por la ascensión del volcán Las
Víboras, que se empina al cielo desde sus orillas. Casi
resulta innecesario decir que el paisaje que se tiene desde
la cima es extraordinario. No obstante, sí es importante
pensar en el papel que han de cumplir las frescas aguas de
la laguna después de haber dominado las alturas del volcán.
Playas marinas: Jutiapa es poco conocido por sus
playas marinas. Esto, no obstante, parece ser una irónica
jugarreta del destino, porque el mar frente a sus costas es
apacible como pocos. Tomando por nombre el de los lugares
ahí situados, las más hermosas son Barra del Jiote, El
Limón, Barra de La Gabina, La Barrita y Cojoyera. El
relativo aislamiento de estas playas es uno de sus más
poderosos atractivos. Si a ello se suma la ligereza del mar,
lo extenso de los litorales y la suavidad de la arena, se
estará frente a una copia del paraíso. Volcanes: El
Culma, situado justo a la par de la ciudad de Jutiapa, es el
más pequeño de los volcanes del país. El de Las Víboras, se
mantiene apretujando a la laguna de Atescatempa. El Chingo
está partido en dos por la línea limítrofe entre Guatemala y
El Salvador; sin embargo, es un paseo muy querido por la
gente de sus alrededores. El Ixtepeque está hecho casi
completamente de esa vidriosa roca llamada obsidiana. El
Suchitán mantiene un casquete boscoso tan peculiar, que
mucha gente desea convertirlo en área protegida. Y El Moyuta
despide a la cordillera en su camino hacia el mar...
Probablemente el andinismo sea la actividad que con más
vehemencia dirige su atención a este departamento. Cueva
de Anda Mirá, balneario: Este paraje combina la
existencia de una gruta, a cuya boca se ha construido una
pequeña piscina. El agua, cristalina como pocas, procede del
interior de la cueva, razón por la que resulta notoriamente
fresca. Es frecuentado por turistas nacionales y
extranjeros, para quienes darse un refrescante baño completa
una jornada de paseos, aventuras y andanzas de exploración
rodeados de una naturaleza agradable.

La
principal actividad económica en Jutiapa es la agricultura y
la ganadería. Los cultivos principales son el arroz (primer
productor a nivel nacional con el 18.5% por el uso de
cultivo muy industrializado y altamente tecnificado), Chile
pimiento (primer productor nacional con el 20%), Tomate
(Primer productor nacional con el 20.2%), frijol (segundo
productor con el 13.5%,luego de Petén con el 17%), cebolla
(con el 21.4% es el segundo productor a nivel nacional
después de Quiché con el 24.7%), melón (tercer productor
nacional después de Zacapa y Santa Rosa), mango (cuarto
productor a nivel nacional con el 7.19% después de
Retalhuleu, Santa Rosa y Suchitepéquez) el maíz (quinto
productor a nivel nacional con el 6,6% luego de Peten, Alta
Verapaz, Quiche y Huehuetenango), además se produce sorgo,
lentejas, azúcar, tabaco, papas, mandioca, sésamo, henequén,
maguey, café, algodón y diversas frutas. Jutiapa también es
el segundo departamento productor de leche a nivel nacional.
Los antepasados Los Xincas, eran personas muy humildes y
sencillas que vivían en casas construidas de sacate y
bajareque, las familias más lujosas usaban cotones de manta
hasta la pantorrilla, caites de cuero crudo, vivían de la
pesca y la casería. El cotón y el tamal de viaje eran
componentes de cultura Xinca, entre sus hábitos más comunes
encontramos que se levantaban a las cuatro de la mañana y
dejaban de trabajar a las cinco de la tarde, antes de que
llegara la hora de la oración. El tamal de viaje no solo era
comida, sino que era uno de los compañeros de viaje de los
Xincas. Entre cuyos ingredientes rituales estaba la ceniza
como un símbolo de la vida y la muerte. Quien visita
Jutiapa, no puede regresar sin haber probado las
quesadillas, una de las tradiciones culinarias propias del
lugar, que consiste en una especie de marquesote elaborado
con harina de arroz, queso crema y requesón, todos productos
propios de la región. En todo su territorio se encuentran
restos de lo que fueron las ciudades pupulucas, pipiles y
xincas. Estudios recientes muestran el alto grado de
adelanto alcanzado por estos grupos indígenas. Entre los
señoríos indígenas que existían durante los primeros años
del período hispánico estaban los de Mictlán que se deriva
del vocablo nahuatl que significa "lugar de los muertos" o
donde hay huesos humanos, y Paxá que actualmente es conocida
como Pasaco. Como principales sitios arqueológicos pueden
mencionarse Japalguapa en Agua Blanca, Comapa y Las Pilas en
Comapa, Palo Amontado en El Progreso; La Nueva, Los Bordos y
Montaña Verde en Moyuta y Pasaco y Postrerillos en Pasaco

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