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Petén (itzá: Noh Petén, 'Gran Isla' ) es un departamento de
Guatemala situado su extremo septentrional. Limita
al norte con México; al sur con los departamentos de Izabal
y Alta Verapaz; al este con Belice; y al oeste con México.
Posee una extensión territorial de 35.854 km², lo que lo
convierte en el departamento más extenso de Guatemala así
como en la entidad subnacional más grande de Centroamérica.

Flores,
la cabecera departamental, se encuentra aproximadamente a
488 km de la ciudad capital. Petén está situado dentro del
área geográfica mesoamericana. Dentro de sus límites
territoriales se desarrolló la Civilización Maya encontrando
su máxima expresión en todo el país, principalmente durante
los períodos preclásico y clásico. Período Preclásico:
Se estima que Petén se encontraba deshabitado al inicio
del tercer milenio antes de Cristo. El período inicia
aproximadamente en al año 1000 a. C. y termina rumbo al 320
d. C.. En el Preclásico medio se comenzaron a desarrollar
ciudades en la Cuenca del Mirador, como Nakbé, ca 1000 a. C.
El Mirador, ca 600 a. C., Cival, ca 450 a. C. y San Bartolo
ca 400 a. C.. Período clásico: Abarcó desde los años
320 a 987 d. C. Se incrementó notablemente la agricultura
como actividad económica básica, la cual era practicada por
grandes contingentes de labradores, propiciando una compleja
división del trabajo y en consecuencia una fuerte
estratificación social. Los dos principales centros de la
zona fueron Uaxactún y Tikal. Acrópolis central de
TikalPeríodo Posclásico – Tayasal. Con el fin del período
clásico, los grandes centros urbanos se desintegraron y la
población maya comenzó a desplazarse al altiplano
guatemalteco. También comenzó a dividirse en numerosos
pueblos independientes. Uno de estos fueron los itzaes,
quienes se asentaron en los alrededores del lago, en donde
edificaron su capital llamada Tayasal, la cual se desarrolló
desde el siglo XIII al siglo XVI. La colonización en el
departamento se desarrolló de una forma diferente y más
tardía que el resto de Guatemala. Se considera a Hernán
Cortés como el primer europeo en conocer el territorio,
quien durante una expedición desde Yucatán en 1541 llegó a
Tayasal. Sin embargo, la conquista no se llevó a cabo debido
a que el territorio no era de interés para la corona
española. Debido a esto, Petén permaneció independiente de
la conquista española durante 150 años más. En la segunda
mitad del siglo XVII la región se convirtió en motivo de
interés como ruta comercial, por lo que comenzaron diversas
campañas de conquista en 1685, 1687, 1691 y 1695. La
conquista definitiva se dio el 13 de marzo de 1697 bajo el
mando de Martín de Ursúa y Arizmendi, siendo además una de
las últimas poblaciones americanas en ser conquistadas.

Este
departamento posee suelos formados en alto porcentaje por
aluviones cuaternarios, eocenos, paleoceno-eoceno,
cretácico, y la presencia de varias fallas, que provocan los
movimientos telúricos. El departamento comprende varias
cuencas marinas sedimentarias, dentro de las cuales se
depositaron desde fines de la Era Paleozoica, hace más de
200 millones de años, grandes espesores de rocas
sedimentarias que hoy día componen el subsuelo de la región.
Dentro de las rocas que afloran en la superficie se
encuentran específicamente profusas rocas calizas que
corresponden al período cretácico y que se originaron hace
aproximadamente 100 millones de años. La topografía del
departamento es levemente variada, y se divide en tres
zonas: Región Baja: Corresponde a las llanuras y los
lagos, donde se encuentra la mayoría de la población del
departamento, así como sus grandes praderas o sabanas.
Región Media: Corresponde las primeras alturas,
incluyendo las pequeñas colinas de los valles de los ríos
San Pedro, Azul y San Juan. Región Alta: Corresponde
las Montañas Maya en la parte oriental del departamento, la
de mayor elevación. Por sus condiciones climáticas siempre
ha sido una zona favorable para el establecimiento de la
ganadería y colonias agrícolas. Petén tiene una altitud de
127 msnm, por lo que está clasificado como tierras bajas,
sus extensiones de cadenas montañosas no son variadas, por
lo que es considerado planicie. La Sierra Madre que
atraviesa la República se extiende hacia el norte del país,
con el nombre de Sierra de Chamá. Desde el departamento de
Alta Verapaz entra a Petén, donde se divide en varios
ramales, siendo el más conocido el de las montañas Mayas,
como se le designa al entrar al territorio de Belice. El
resto de la orografía del Petén se reduce a cuatro
ondulaciones de poca altura, con dirección este-oeste, que
se originan en las montañas Mayas y se extienden hasta las
colinas que están junto al río Usumacinta.

Este
departamento respalda su economía con varias actividades
como lo son las agrícolas, con cultivos de maíz, frijol,
arroz, caña de azúcar, tabaco, henequen, maguey, café, hule,
frutas, maderas finas y preciosas, chicozapote, etc.; las
pecuarias, con la crianza de ganado vacuno de doble
propósito, la producción de lácteos, su fauna variada y
abundante de vida silvestre; y las artesanales, siendo
notoria la producción de tejidos típicos de algodón,
cestería, muebles de madera, escobas y sombreros de palma,
azúcar, panela, jarcia, hamacas de henequén, artículos en
cuero, etc. En el Petén se desarrolló, principalmente
durante el periodo clásico mesoamericano, la cultura maya y
en él se encuentra una gran concentración de antiguas
ciudades de esta civilización como: El Mirador, El Pesquero,
Nakbé, Dos Pilas, Tikal, Río Azul, Ceibal, Cival, San
Bartolo, Uaxactún, Piedras Negras, Aguateca, El Naranjo,
Yaxhá, Tayasal, Altar de Sacrificios, Ixkún, Ixtutz, El Zotz,
Ixlú, Arroyo de Piedra, La Corona, Kinal, La Amelia, La
Blanca, La Joyanca, Machaquilá, Motul de San José, Nakbé, La
Muerta, Naachtún, Naj Tunich, El Naranjo, Nakum, San
Bartolo, Punta de Chimino, Sacul, Pajaral, Río Azul,
Tamarindito, Topoxté, Cancuén, Tres Islas, Uaxactún, Ucanal,
Wakná, La Florida, El Porvenir, El Güiro, Waká, Witzná,
Zacpetén, Xulnal, Zapote Bobal y otras. Además de guardar
tesoros arqueológicos que constituyen un polo de atracción
para turistas nacionales y extranjeros, el Petén posee
incomparables e incontables bellezas naturales como las
grutas de Jobtzinaj, así como Naj Tunich, la cueva que
inició el interés por las cuevas mayas entre los
arqueólogos. El lago Petén Itzá, la Laguna de Yaxhá y la de
Sacnab, entre otras lagunas que por menores que sean, no
dejan de tener gran belleza, sin mencionar sus majestuosos y
cristalinos ríos que serpentean en toda la selva virgen que
aún existe, tanto en la denominada cuenca del Petén como en
la cuenca del Mirador. Los idiomas originarios de este
departamento son el itzá y el mopán. En zonas limítrofes con
México se habla también el lacandón y el maya yucateco, de
los cuales persisten el Maya Itzá y el Maya Mopán. La
mayoría de habitantes habla el español como idioma popular,
existiendo también una buena parte de población que habla el
idioma Maya Q'eqchí'.

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