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El
Departamento de Totonicapán se encuentra situado en la
región Sur-Occidental de Guatemala. Limita al Norte
con el departamento de Huehuetenango; al Sur con el
departamento de Sololá; al Este con el departamento de
Quiché; y al Oeste con el departamento de Quetzaltenango. La
cabecera departamental se encuentra a una distancia de 203
kilómetros aproximadamente, de la ciudad capital. Este
departamento se encuentra conformado por los siguientes
municipios: Totonicapán, Momostenango, San Andrés Xecul, San
Bartolo, San Cristóbal Totonicapán, San Francisco El Alto,
Santa Lucía La Reforma y Santa María Chiquimula. Totonicapán
proviene del náhuatl Atotonilco, totonilco que significa "en
el lugar del agua caliente". La antigua Totonicapán, fue la
segunda provincia en importancia del señorío Quiché
gobernado desde Q'umarkaj (Utatlán). Fue fundada en las
fértiles planicies de Patzac. Se cree que la antigua
población se llamó Otzoyá, que quiere decir lugar de los
Pescaditos, sin embargo no se ha encontrado vestigios de la
misma. Después de cierto tiempo dejaron este lugar y se
asentaron en el llamado Chuimequená (lugar del agua
caliente), que es el nombre con el que aún se le conoce
entre los indígenas. Posteriormente se trasladó al lugar
donde se encuentra actualmente, muy cerca del antiguo
Chuimequená. Fue creado por decreto No. 72 del 12 de agosto
de 1872 y el 15 de febrero de 1838 formó parte del Estado de
Los Altos o Sexto Estado, hasta el 8 de mayo de 1849 cuando
se reincorporó al Estado de Guatemala. En su territorio,
durante la época colonial, estallaron los motines de
indígenas más trascendentales del Reino de Guatemala. Un
suceso que es necesario mencionar es que en julio de 1820,
estalló entre los indígenas de Totonicapán, participando los
municipios de Momostenango, Santa María Chiquimula, San
Francisco El Alto, San Andrés Xecul,San Bartolo Aguas
calientes, San Cristóbal Totonicapán y la propia cabecera,
una sublevación en la que desconocieron a las autoridades
españolas, la cual fue encabezada por Atanasio Tzul y Lucas
Aguilar, coronando a Tzul como rey de los Quichés. Desde
entonces se reconoce a la cabecera como Ciudad Prócer. Esta
sublevación se atribuye especialmente a la imposición de los
Reales Atributos, donde Atanasio Tzul se puso la corona del
señor San José y a su mujer, Felipa Soc, le puso la corona
de Santa Cecilia. El Reinado de Tzul duró solamente 29 días,
que fueron de zozobra para los ladinos, a quienes amenazó
con darles muerte. A principios del siglo XIX, Totonicapán
formó parte de la provincia del mismo nombre o también
llamada Huehuetenango. En 1821 con la independencia y la
anexión a México, se dividió el territorio en 3 comandancias
generales, siendo una de ellas la de Chiapas, a la cual
pertenecía la Alcaldía Mayor de Totonicapán.

En el
departamento de Totonicapán por el clima frío que predomina,
siembran gran diversidad de cultivos anuales, permanentes o
semipermanentes, encontrándose entre estos los cereales como
el trigo, granos básicos como el maíz y el frijol,
hortalizas, árboles frutales, etc.. Además por las
cualidades con que cuenta el departamento, algunos de sus
habitantes se dedican a la crianza de varias clases de
ganado destacándose el ovino, entre otros; dedicando parte
de estas tierras para el cultivo de diversos pastos que
sirven de alimento a los mismos. La existencia de bosques,
ya sean estos naturales, de manejo integrado, mixtos, etc.,
compuestos de variadas especies como bosques densos y
dispersos de coníferas como el pinabete blanco y rojo, que
en la actualidad se encuentran en peligro de extinción por
la tala inmoderada y la falta de control de sus cortes. La
capacidad productiva de la tierra se define a través de las
distintas prácticas agrícolas, pecuarias, forestales,
análisis de laboratorio, topografía del terreno,
profundidad, rocosidad, etc., determinando de esta manera la
forma más apta en que se puede aprovechar un área de
terreno. A través de estas formas o prácticas, se han
clasificado los niveles de productividad de la tierra,
siendo para Guatemala 8 los niveles de clasificación.

Totonicapán es uno de los principales productores de
artesanías populares, las cuales tienen gran demanda por su
variedad y calidad. Es famoso por sus tejidos, entre ellos,
los ponchos de Momostenango, los trabajos en cerámica
mayólica, tradicional, vidriada y pintada; y la elaboración
de productos en madera. Este departamento posee una amplia
producción de hilo jaspeado que se comercializa en el resto
del país, así como la elaboración de cajitas pintadas con
colores brillantes, empleadas para envasar dulces. Se
dedican al cultivo de diversos productos como maíz, frijol,
avena, trigo, cebada y frutas como manzanas, ciruelas y
granadillas. Además existen grandes extensiones de bosques
de pinabete blanco y rojo, pero se están extinguiendo debido
a la tala inmoderada de árboles y a la falta de control en
su corte. Por encontrarse en una región montañosa, en varias
laderas empinadas, especialmente del municipio de
Totonicapán y cercanas a la cabecera, desde hace años se ha
introducido el cultivo en curvas de nivel, especialmente con
el trigo. La producción pecuaria que posee este
departamento, se basa en grandes rebaños de ovejas de donde
se obtiene la lana que se utiliza para la elaboración de
tejidos. Totonicapán es reconocido porque cuenta con
atractivos naturales como los baños de aguas termales y los
riscos de Momostenango, el cual por su característica
especial, fue declarado parque nacional. Un lugar con
Exuberante belleza natural y que recientemente fue
inaugurado en el paraje Chuipachec a 5 km del Departamento,
(Salida antigua Carretera al Quiche) es el "Sendero
Ecológico El APRISCO" que ofrece un recorrido y contacto
directo con la naturaleza, con la Flora y la fauna del
lugar, resalta la importancia del cuidado y conservación de
nuestro entorno natural. Otro de los atractivos para los
visitantes, es la Iglesia ubicada en San Andrés Xecul, de
estilo arquitectónico barroco popular, la cual fue
construida en la primera mitad del siglo XVII y que
entrelaza en su fachada especialmente, la cultura indígena
con la criolla en más de 250 figuras. El idioma indígena
predominante en todo el departamento de Totonicapán es el
Quiché, pero muchos también hablan el español, especialmente
los hombres. Los idiomas que se usan también son el
kakchiquel, el mam y otros más. Su profunda religiosidad se
observa no sólo en las manifestaciones espirituales
propiamente dichas, sino en el liderazgo de los guías de la
comunidad (sacerdotes mayas) que conocen el lenguaje del
copal y las hierbas sacras, y ejercen una influencia
significativa dentro de la comunidad. La fiesta se celebra
en la cabecera departamental que es a la cabecera municipal,
en honor al santo patrono San Miguel Arcángel en el mes de
septiembre, siendo el 29 el día principal. En el aspecto
folclórico, en Totonicapán se presentan varios bailes
típicos como: la conquista, el torito, el venado, los
enmascarados, gracejos, los vaqueros, los xacaljotes, los
pascarines, los moros y cristianos, y otros. Algo importante
es la celebración del Wakxaquib Batz, del cual se hace
especial mención en el municipio de Momostenango.
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